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TODD SHELTON NO SE DIO CUENTA DE QUE SUFRIÓ UN ANEURISMA ROTO

Father of two, Todd Shelton didn’t realize he’d suffered a ruptured aneurysm.

Stroke Patient Jason and Dr. Alaraj
Todd Shelton 

"No tenía ninguna condición presente. Ellos me preguntaron si era diabético, si tenía una condición cardíaca - me hicieron muchas preguntas. ¿Estaba consumiendo drogas o estaba ebrio? Pero no había nada que pudiera hacer caer a un hombre sano de mediana edad".

El 28 de agosto de 2013, algo pasó dentro de mi cerebro que pudo haberme costado la vida. Pero en ese momento, yo ni siquiera lo sabía.

Acababa de llevar a mi padre anciano a una cita con su médico cuando mi teléfono comenzó a sonar. Al caminar hacia afuera a contestar, empecé a sentirme mareado, como si mi cabeza estuviera llena de agua. Decidí que debía inclinarme hacia adelante - tal vez estaba deshidratado o algo así. Me desmayé y caí sobre el pavimento.

Afortunadamente, unas buenas personas llegaron y me preguntaron si estaba bien. Regresé al edificio yo solo y los médicos empezaron a evaluarme.

Al estar acostado sobre la mesa, pensé: "Estoy bien". Podía caminar y hablar. Pero veía que mi presión arterial estaba muy alta. Luego, mis brazos y piernas se adormecieron de repente.

Convencido de que algo andaba mal, dejé que me llevaran al hospital local, donde las tomografías computarizadas mostraron que tenía un aneurisma cerebral roto. El neurólogo de turno me dijo que quería enviarme en helicóptero al Hospital & Sistema de Ciencias de la Salud de la Universidad de Illinois (University of Illinois Hospital & Health Sciences System), que estaba a 30 millas. Él dijo: "El jefe de departamento, el Dr. Fady Charbel (Inglés), va a operarte. Él es el mejor neurocirujano en un área de 10 estados".

¿Helicóptero? ¿Jefe de departamento? Allí es cuando me di cuenta de que algo estaba muy mal conmigo. Llamé a mi esposa desde la sala de emergencias. No quería asustarla, pero sabía que ella necesitaba llegar de inmediato porque podía ser que no la viera otra vez.

En la mañana, el equipo médico en UI Health llevó a cabo una craneotomía - abrieron mi cráneo para bloquear y drenar el vaso que se había roto. Se lo describí a mis hijos como amarrar un globo - el broche hacía que el aneurisma se desinflara para que no se volviera a romper de nuevo.

Pasé 11 días en el hospital y dos semanas recuperándome en casa. Dormía de 12 a 16 horas al día, dejando que mi cerebro descansara. En octubre, sólo cuatro semanas después, estaba regresando a mi oficina y ya estaba casi completamente curado - al principio trabajé a medio tiempo, y luego a tiempo completo después de seis semanas.

No tuve complicaciones - ni siquiera tuve una cicatriz visible en el lugar donde se realizó la cirugía cerebral.

En comparación con las estadísticas, salir de un aneurisma roto sin ser afectado es un viaje milagroso. Estuve cerca de no sobrevivir. Hasta que esto pasó, nunca había pensado sobre eso. Me despierto cada mañana agradecido por estar vivo.

Estoy aquí y puedo disfrutar de ver a mis hijos crecer gracias a la calidad del trabajo de UI Health. Puedo esperar vivir mi futuro con mi bella esposa. Puedo pagar por el regalo que se me ha dado.